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La casa de las mamparas
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FACUA Granada exige la revisión inmediata de todas las rampas de los autobuses urbanos de Granada

El elevado número de fallos de estas rampas provoca graves perjuicios a los usuarios con movilidad reducida

Visita concejales PSOE zona Estaci+¦n de AutobusesUn usuario en silla de ruedas espera pacientemente la llegada del autobús. Cuando el vehículo se detiene, el usuario solicita la rampa para poder acceder al vehículo. El conductor pone cara de circunstancias y cruzando los dedos, empieza a pulsar los mandos que activan la salida de la rampa. Una vez, dos veces, tres veces… y la rampa no baja. El paciente viajero, habituado a estas circunstancias, comenta que es el tercer vehículo en el que la rampa no funciona correctamente. Después de cinco minutos de intentos infructuosos finalmente el conductor procede a llamar un taxi para desplazar al viajero a su destino, ante la imposibilidad de poder activar la rampa que permita a este usuario poder subir al bus. Otros diez minutos de espera mientras se rellena el talón para el viaje y se llama al vehículo. A estas alturas el viajero ya está resignado mientras espera, al tiempo que el resto de viajeros se trasladan a otro vehículo por tal de poder seguir viaje.

Esta historia no tiene fecha ni hora, pero tampoco la necesita ya que por desgracia es algo que se viene repitiendo en Granada de forma habitual. Tan habitual como para sumar más de 600 incidencias tal como declaró la concejala de Movilidad, Telesfora Ruiz, a finales del año 2014. Una situación que supone que al menos 600 personas con movilidad reducida no han podido acceder al autobús por culpa de los fallos y problemas que provocan la falta de funcionamiento de sus rampas.

Sin embargo la situación viene de aún más lejos, ya que aún pueden consultarse en las hemerotecas actos como la recogida de firmas, más de 5.000, o la concentración que los usuarios afectados hicieron ante el ayuntamiento en junio de 2013, o la denuncia del Defensor del Ciudadano a finales de 2012, en la que instaba al Ayuntamiento a obligar a Rober a poner en marcha las rampas y a mantenerlas debidamente. A día de hoy, y a la vista de los hechos, no han servido para mucho.

“Es incomprensible que un sistema dedicado a mejorar la movilidad de los granadinos deje de lado precisamente a quienes más necesitan disponer de él por culpa de una clara ausencia de mantenimiento. Desde FACUA Granada llevamos mucho tiempo denunciando el mal estado y mantenimiento general de los vehículos, incluyendo los problemas con las rampas, pero ni Rober hace nada para resolver el problema, ni el Ayuntamiento obliga a la concesionaria a tomar medidas para resolverlo”, comenta David Avellaneda, responsable de comunicación de FACUA Granada. “Por eso exigimos a Transportes Rober a que revise todas las rampas de los autobuses urbanos de Granada para garantizar su funcionamiento, y la prestación adecuada del servicio a todos los granadinos”, añade Avellaneda.

La gravedad del problema es notable, pero aún es más grave si tenemos en cuenta la limitación a la independencia de estos viajeros que implica el hecho de que una rampa no funcione. No solo supone una espera mientras se prueba si la rampa funciona o no, o un retraso si finalmente hay que pedir un taxi o esperar que a que cuatro viajeros ayuden a meter la silla en el autobús. El problema mayor es que el ciudadano no puede confiar en el autobús como sistema para garantizar su movilidad. No puede fiarse de si el autobús va a permitirle llegar a su hora allí a donde ni tampoco puede disponer de su tiempo con normalidad. Si el hecho de no saber si vas a llegar a tiempo a tu destino por culpa de los retrasos y tiempos de viaje del actual sistema de autobuses es un problema para cualquier usuario, aún es más grave para los usuarios con movilidad reducida cuando ni siquiera sabes si vas a poder subir al autobús cuando llegue”, añade Avellaneda.

Por otra parte la solución de solicitar un taxi para el viajero cuando la rampa falla, además de ser algo que no debería utilizarse apenas, por ser el último recurso para garantizar la movilidad, también tiene su problema. Un problema relacionado con el hecho de que estos usuarios con movilidad reducida precisan de un euro taxi para desplazarse, de modo que si coincide que en ese momento no haya ninguno disponible, el retraso puede ser aún mayor si cabe. “A pesar de los parches y soluciones, la única opción real que garantice la movilidad de todos los usuarios del sistema de autobuses de Granada es que las rampas funcionen, y que el ayuntamiento obligue a Transportes Rober a mantener los vehículos debidamente. Cualquier otra opción solo será un parche que seguirá generando problemas a los usuarios”, concluye Avellaneda.

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